La industria papelera española reduce un 29% sus emisiones de CO₂ desde 2020

Lorena García,

La industria papelera española reduce un 29% sus emisiones de CO₂ desde 2020


La industria que fabrica pasta, papel y cartón en España continúa avanzando hacia un modelo productivo más eficiente, innovador y sostenible. Así lo refleja la Memoria de Sostenibilidad 2024 de ASPAPEL, que analiza su desempeño ambiental y constata un progreso significativo en cuatro ámbitos: gestión forestal, proceso productivo, circularidad e impacto social.

Estos avances son el resultado de una estrategia sectorial asentada en el uso de materias primas naturales y renovables, que pone la innovación al servicio de la sostenibilidad. La correcta gestión de las plantaciones, los avances en descarbonización, la optimización del uso de los recursos, la apuesta por la economía circular y la generación de empleo de calidad configuran un modelo industrial que demuestra que es posible compatibilizar la actividad productiva con la protección del medioambiente. Todo ello sitúa al sector en una posición sólida para alinearse con los objetivos marcados por la Unión Europea.

Tal y como resume Manuel Domínguez, director general de ASPAPEL: “El sector papelero está demostrando que la sostenibilidad es una palanca real para el desarrollo industrial. En un contexto en el que la bioeconomía se consolida como pilar de la reindustrialización europea, nuestro sector evoluciona, invierte y genera valor con la convicción de que sostenibilidad y competitividad deben avanzar de la mano”.

Gestión forestal sostenible: recursos renovables con alto valor

El origen del papel está en bosques locales. El 88% de la madera utilizada para fabricar celulosa procede de plantaciones nacionales, que actúan como sumideros de carbono, contribuyen a la conservación de la biodiversidad, mejoran la resiliencia de los montes y, al mismo tiempo, son un motor económico en zonas rurales.

La actividad forestal vinculada al sector está respaldada por los sistemas de certificación independientes, que ofrecen una garantía de buenas prácticas. En la actualidad, el 95% de las fábricas del sector cuentan con certificación PEFC y/o FSC.

Las plantaciones de pino y eucalipto destinadas a la fabricación de papel generaron más de 4.500 puestos de trabajo directos y casi 14.300 empleos indirectos en 2024, que contribuyen a frenar uno de los mayores desafíos de las zonas rurales: el reto demográfico y la despoblación.

Circularidad: un modelo de reciclaje de referencia en Europa

El modelo industrial papelero de nuestro país es un referente en circularidad. En 2024, las fábricas papeleras reciclaron 5,2 millones de toneladas de papel recuperado, elevando la tasa de reciclaje hasta el 83,6%. Con estas cifras, España se mantiene como el tercer mayor reciclador de estos materiales en Europa.

Proceso productivo eficiente y responsable: más producción con menos impacto

La industria papelera sigue transformando su manera de producir para optimizar el consumo de recursos. Las empresas avanzan hacia un modelo menos intensivo en carbono, con un mix energético en el que destaca el incremento progresivo del uso de biomasa y biogás. El sector ha reducido las emisiones de CO₂ un 29% desde 2020, incluso con un ligero aumento de la producción, y genera internamente el 82% de la energía eléctrica consumida.

En cuanto a los residuos de proceso, la fracción destinada a vertedero se ha reducido en más de siete puntos durante los últimos cuatro años. Actualmente, el sector aprovecha el 78% de estos residuos.

Por otro lado, el agua se gestiona con altos niveles de eficiencia: la aplicación de tecnologías, la optimización de circuitos internos y la mejora de los sistemas de depuración han permitido reducir el consumo de agua por tonelada producida. Además, el 84% del agua empleada se devuelve al medio una vez tratada.

Impacto social: empleo estable y compromiso con las personas

Con 17.489 empleos directos y más de 87.400 indirectos, la industria papelera es un motor de empleo que ofrece oportunidades a una amplia diversidad de perfiles profesionales. Su implantación, con un peso destacado en zonas rurales y semiurbanas, contribuye a la vertebración territorial.

La calidad del empleo continúa siendo uno de sus rasgos distintivos: el 95% de los contratos son indefinidos, el 46% de los trabajadores supera los 15 años en la misma empresa y la siniestralidad se mantiene muy por debajo de la media industrial.

Una industria innovadora, sostenible y esencial

La inversión sostenida es uno de los pilares que explican las mejoras en el desempeño ambiental del sector papelero español. Cada año, las empresas destinan importantes recursos a modernizar instalaciones e incorporar tecnologías de última generación. Desde 2020, el sector ha acumulado más de 246 millones de euros invertidos en mejoras ambientales, alrededor del 20% de su inversión anual.

Descarga la Memoria de Sostenibilidad 2024 en este enlace.

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